En su cara se derramaba un sin cesar de lágrimas que sufrían pacíficamente en aquella soledad por la que cobraba vida.
Encerrado en aquellas cuatro paredes, obligado a padecer ese miedo angustioso a lo largo de su dura existencia..
Lo triste es que nos consideramos desafortunados, despreciando el valor de lo que y quienes nos rodean… aprendiendo...
Encerrado en aquellas cuatro paredes, obligado a padecer ese miedo angustioso a lo largo de su dura existencia..
Lo triste es que nos consideramos desafortunados, despreciando el valor de lo que y quienes nos rodean… aprendiendo...
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